¡Muy buena mañana chicos!
¿Como amanecieron? ¡Espero que bien!
Como ya saben que suele leer noticias por internet, me encontré con esta que fue publicada por el diario La nación, que me pareció que a todos nos va a interesar.
A continuación la nota. ¡Que la disfruten!
El 12 de junio de 2012, cerca de cinco mil libros de la Biblioteca "Esteban Echeverría" de la Legislatura porteña quedaron bajo el agua durante varias horas por culpa de la avería de un caño. Un grupo de restauradores y de voluntarios se ocupó de rescatarlos en plena madrugada. Casi dos años después, la mayoría de los volúmenes afectados fueron recuperados. Algo similar ocurrió el 2 de abril de 2013 en la Biblioteca de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam): en medio de una fuerte tormenta, una "ola" entró por la ventana del subsuelo y empapó pilas de libros, depositados allí a la espera de ser catalogados. Un equipo de especialistas del laboratorio Tarea, dependiente de la Unsam, logró salvar la mitad de los ejemplares. El resto está en proceso de recuperación en un freezer (a 18 grados bajo cero), una de las técnicas que se utilizan para estabilizar el material afectado por el agua.
Tarea (Instituto de Investigaciones sobre el Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional de San Martín) y el Laboratorio de Conservación Nicolás Yapuguay, de la Compañía de Jesús, son dos instituciones de referencia en el país, especializadas en restauración de piezas bibliográficas y capacitación del personal de bibliotecas y archivos. Con distintos perfiles, ambas trabajan con equipos interdisciplinarios y abarcan también las áreas de investigación y de formación a través de carreras de posgrado, en el caso de Tarea, y de seminarios abiertos a la comunidad, en el Nicolás Yapuguay, que funciona como un laboratorio escuela.
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